Los padecimientos
crónicos repercuten sensiblemente en el bienestar y calidad de vida de quienes
los padecen y de sus allegados. Su sólo diagnóstico implica la pérdida del
estado de salud, además de la puesta en marcha de cuidados y nuevas rutinas que
permitan seguir las instrucciones del equipo de salud. En el caso de los diabéticos
se han informado mayores niveles de depresión (hasta seis veces más alta que en
el resto de la población), ansiedad, baja autoestima y sentimientos de
desesperanza y minusvalía (Bradley, 1997; Velasco y Sinibaldi, 2001).
Otros efectos en
los enfermos de diabetes tienen irritabilidad y cambios del humor en el
carácter (Guerrero, 2005), temblores y nerviosismo, y alteraciones del
comportamiento en general.
La diabetes no es una enfermedad mortal si se controla y se trata adecuadamente. Pero si no, sus
consecuencias pueden llegar a ser muy graves, de acuerdo a García (2012) entre
las principales tenemos:
Ateroesclerosis: Tanto la diabetes
mellitus tipo 2 como el síndrome metabólico favorecen la acumulación de grasa
en las arterias, haciendo que la sangre fluya peor, lo que puede afectar al
corazón, el cerebro y las extremidades.
Retinopatía: Los altos niveles
de azúcar en la sangre dañan los vasos sanguíneos de la parte posterior del
ojo. Si no detecta y se trata a tiempo, puede conducir a la ceguera.
Neuropatía: La forma más común
producida por la diabetes es la neuropatía periférica, es decir, el daño de los
nervios de las piernas. La neuropatía causa dolor y adormecimiento de las
piernas, que puede extenderse, si no se trata, a brazos y manos. A largo plazo,
la neuropatía provoca daños a los nervios que controlan las funciones
autonómicas, como la micción, la digestión o la función sexual.
Daños renales: El azúcar en la
sangre también puede dañar a los riñones, con lo que no cumplirían su función
de eliminar los deshechos adecuadamente. A esta enfermedad se le llama
nefropatía diabética, y si no se trata correctamente, puede causar
insuficiencia renal, requiriendo diálisis y un trasplante.
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